
El emblemático edificio de Vía Augusta
Tras un largo proceso de restauración que ha durado cinco años, la mítica casa de principio de siglo situada en la zona alta de Barcelona abre sus puertas como restaurante de cocina mediterránea. La hazaña no ha sido nada fácil. Durante años el espacio fue ocupado por una sala de noche que no prestó demasiada atención ni respetó las necesidades estructurales del edificio. Pero al finalizar el contrato de arrendatario, su propietaria, Gloria Ventós, puso todo su empeño y emprendió el magno proceso de restauración.

Durante el proceso de reforma
De la mano del interiorista Fernando Salas (responsable también de otros procesos de restauración como el de El Molino, en Paralelo) se ha hecho frente a las normativas de patrimonio y establecimientos públicos, obteniendo por resultado una restauración máximamente respetuosa a la arquitectura original, que divide el local en distintos espacios: una agradable terraza, sala principal , bar-café, y dos reservados ideales para comidas empresariales.

La sala principal, tras la reforma
Culinariamente hablando, la trayectoria de Gloria Ventós viene avalada por su otro restaurante, El Jardí de l’Abadessa, cuya filosofía mantiene el Dos Torres: cocina mediterránea, de mercado y de calidad, de la mano del joven chef, Carlos Cases.


Entre sus platos estrella destacan las Bravas del Dos Torres (exquisitas, con tomate confitado); el timbal de aguacate, jamón de pato y langostinos con reducción de cítricos; arroz caldoso de rape y cigalas al azafrán; lomo de ternera ecológica con patatas a la vainilla; y, tártar de atún macerado con soja, aceite de sésamo y mantequilla de anchoas, por mencionar algunos de ellos.

1 COMENTARIOS
Dolors Solano
Sóc una enamorada dels edificis emblemàtics de BCN, propostes com la vostra em semblen genials per al manteniment d’aquests edificis que d’altra manera potser no serien sostenibles, ara em falta provar la vostra cuina de bon segur que aniré.
Felicitats.